Aunque la narración de Todas las Almas tiene capítulos aleatorias sobre cosas que no parecen tan importante, el capítulo de la descripción de los mendigos me agarró la atención. Las descripciones no eran reveladores pero la parte de comparación entre el narrador y un mendigo es interesante. Siempre estamos mirando al mundo desde la perspectiva del narrador y sus penasmientos sobre cualquier cosa se da importancia. En ese capítulo sentí como aprendí un poco más de él y sus pensamientos sobre vivir en otro país en otra lengua o por lo menos como es vivir fuera de lugar. Para él, no importa si no es mendigo, se siente como un animal y como no tiene casa o un lugar donde siente cómoda.
Dice "aunque no era un mendigo ni hablaba como ellos ni iba vestido como ellos, sino que tenía en inequívoco aspecto de un hombre togado aun cuando no siempre llevara la toga puesta, también yo, sin embargo, aparecía en sus recorridos maquinales y desnortados varias veces en el mismo día, y eso un día tras otro, durante una semana y dos semanas y tres semanas y cuatro semanas, como un animal doméstico extraviado, expulsado a la calle por el niño Eric que estaba enfermo" (111).
Tuesday, September 23, 2008
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